29 marzo 2006

Acuicultura para la Pesca Artesanal

NUEVA OPORTUNIDAD DE DESARROLLO DE PEQUEÑAS EMPRESAS ACUÍCOLAS EN CHILE

Ya decretado por la Subsecretaría de Pesca, el Reglamento de Actividades de Acuicultura en Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos otorga a los pescadores artesanales la facultad de realizar acuicultura en pequeña escala en sus concesiones.

Las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB), constituyen una medida de administración pesquera (Régimen de Acceso), mediante la cual, se asignan derechos exclusivos de uso y explotación de los recursos bentónicos (del fondo marino) a sectores geográficos ubicados en la franja costera de las 5 millas reservadas a la pesca artesanal o en aguas terrestres e interiores, a organizaciones de pescadores artesanales legalmente constituidas. Hasta Octubre del año 2005, existían cerca de 1.220 AMERB autorizadas y en trámite en todo chile.

El régimen de áreas de manejo demostró en un comienzo ser una herramienta eficaz para la optimización de los intercambios comerciales entre demandantes de materias primas y la organizaciones de pescadores artesanales, puesto que quien compra, establece sus requerimientos de calidad (calibres, unidades por kilo, etc.), y la organización vende en función de su capital (los recursos presentes en el área). Esto redunda en una mejora de los precios, lo que ha quedado demostrado por el mayor valor que obtienen los recursos provenientes de áreas de manejo, versus aquellos extraídos en áreas de libre acceso. Sin embargo, un gran número de caletas pesqueras, se han dado cuenta que tienen un área de manejo que no es rentable, ya que no tienen recursos para ofrecer, deben pagar a empresas consultoras para realicen los estudios anuales que determinen el estado de las poblaciones de recursos en el área y, además, deben pagar por su concesión al gobierno. Lo anterior ha significado que muchas organizaciones, especialmente del centro-norte de chile, piensen en simplemente dejar de lado las áreas de manejo y volver al régimen de las áreas libres de manera ilegal, lo que implicaría un enorme retroceso en el ordenamiento pesquero nacional.

Ahora, nuestra alicaída pesca artesanal, tiene una nueva oportunidad de crecimiento y desarrollo, gracias al D.S. Nº 314 del Ministerio de Economía Fomento y Reconstrucción, que permite la realización de Acuicultura en áreas de manejo. Esto significaría aumentar la rentabilidad de las AMERB aumentando la productividad de las mismas al aprovechar tanto el fondo marino (para la cosecha de sus recursos principales del área de manejo), como la columna de agua (para acuicultura). Lo que ha entusiasmado a muchas caletas con la idea de tener sus cultivos y volverse microempresas acuícolas.

Pero este cambio implica algo más. El tener y manejar un cultivo no es lo mismo que tener y manejar un área de manejo. En las áreas de manejo, las organizaciones sólo cuidan que nadie ingrese a sus concesiones, cosechan sus recursos, los venden y reparten las ganancias entre los socios. Desde el momento en que decidan desarrollar un cultivo en sus concesiones, ellos tendrán que pensar y actuar como empresa.

Como microempresarios del rubro acuícola, deben pensar desde el donde y como instalar su centro de cultivo, hasta que estrategia de mercado utilizarán para vender sus recursos cultivados, pasando por el establecimiento de trabajadores bajo una jerarquía (jefe, capataz, obreros, etc.), con contrato y un sueldo mensual. Deben tener (o conseguir) financiamiento para la Declaración de Impacto Ambiental, previa al otorgamiento de la autorización de acuicultura, y para los Informes Ambientales anuales (INFA) requeridos según el Reglamento Ambiental para la Acuicultura (RAMA), D.S. Nº 320 Ministerio de Economía Fomento y Reconstrucción. Esto sólo por nombrar algunos. Por este nivel de complejidad que presenta el desarrollar una empresa acuícola en el área de manejo, pienso que sólo las organizaciones de pescadores artesanales con un mayor nivel de desarrollo y madurez podrán llevar a cabo este tipo de emprendimiento.

El Reglamento de Actividades de Acuicultura en Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos está vigente desde Diciembre del año 2004, pero hasta ahora ninguna organización ha dado curso a la solicitud de autorización de acuicultura, lo que refleja el desconocimiento que existe en el sector al respecto. Durante este año (2006) elevaremos las primeras solicitudes, para organizaciones de la IV y la V región, con el apoyo de SERCOTEC y bajo la atenta mirada de SERNAPesca y Subpesca.

Creo que es una gran oportunidad que se les está dando a la pesca artesanal, a la vez que creo que no es una solución a corto plazo para la falta de rentabilidad de las AMERB. Debemos partir por explicar a las organizaciones las implicaciones de iniciarse y desarrollarse como microempresas acuícolas, para luego capacitarlas en un principio en administración, biología y contabilidad, todo en un nivel básico.

Debemos encontrar la manera de mantener una asesoría permanente y otro tipo de facilidades para estas organizaciones que se atrevan a dar este paso adelante en el desarrollo de sus pesquerías tradicionales, para que no terminen en fracasos y paros sectoriales, como ya ha pasado antes con otras iniciativas en el pasado.


CÉSAR PATRICIO PEDRINI TAPIA

Ingeniero en Acuacultura

www.bitecma.cl